El jueves 14 de mayo se estrena en el Teatro Nacional Chileno la obra Baño a Baño, obra que cuenta con más de 47 años de historia, y solo tendrá tres funciones únicas a partir de este jueves 14 de mayo. Una puesta en escena nacida en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en 1978. El montaje surgió bajo el alero de Jorge Vega, Guillermo de la Parra y Jorge Pardo —entonces estudiantes e integrantes de la Agrupación Cultural Universitaria (ACU)— y contó también con la participación y aportes de Héctor «Tito» Noguera.
A través de las figuras de Jorge Juan, Juan Ramón y Ramón Raúl, secundados por el Ángel del Baño y un Perseguido, la puesta en escena despliega una farsa punzante que desarticula los mecanismos con los que el poder se protege, se mimetiza y, finalmente, se normaliza en lo cotidiano.
Se trata de una obra que ha adquirido un valor macerado en la distancia de los años, lo que hoy permite ubicarla en el catálogo del quehacer escénico en Chile.
Según Guillermo de la Parra, integrante del elenco original: «Baño a baño surgió desde nuestra rabia e impotencia en tiempos de la dictadura. Había un festival de teatro y el «Negro» Vega (Jorge Vega) estaba muy involucrado en la organización del festival de la Agrupación Cultural Universitaria (ACU); nos convocó a armar esta obra y la creamos desde la emoción. Desde la rabia y la impotencia, y cómo desafiar a la dictadura sin que nos metieran presos o desapareciéramos […] Por ejemplo, las primeras escenas, que parecen un poco herméticas para la gente que no conoce la obra, son ni más ni menos que todo el poder legislativo ejercido por la Junta de Gobierno en el encierro: las cuatro paredes del Diego Portales. Ahora resulta que termina siendo un comentario y una mirada sobre el poder en general; entonces, en ese tiempo era la Junta y Pinochet en calzoncillos, y ahora son Putin, Netanyahu o Trump».
LA ORGANIZACIÓN ESTUDIANTIL Y EL ARTE

Más allá de las luces y las tablas, el verdadero impacto de la obra se halla en su histórico «detrás de escena». Su relevancia no emana de una búsqueda estética académica, sino de su capacidad para documentar la resistencia colectiva. Se presenta, ante todo, como una lección de pedagogía social que ilustra cómo el teatro se transformó en la herramienta de auxilio y denuncia fundamental para el movimiento estudiantil de una época crítica.
Así, el valor de esta pieza no reside tanto en su virtuosismo escénico o en su éxito dentro de los cánones del circuito teatral tradicional, sino en su cruda porosidad con la realidad.
Jorge Vega, en ese entonces director de la rama de teatro de la ACU, comenta: «[…] se me hace que fue la manera más inteligente de resistirle a la dictadura: arte. Entonces nos multiplicamos en talleres, talleres y talleres; gracias a eso estuvimos consiguiendo espacios, lugarcitos, y nos reuníamos muy sistemáticamente, muy ordenados. Teníamos una especie de FECH y de conducción de esta red universitaria de talleres; nos juntábamos todos los sábados durante muchos años en la Escuela de Ingeniería. Desde ahí salieron iniciativas grandotas: los festivales de música en el Caupolicán y el festival de teatro. Para entonces, Marcela Medel, Mauricio Gómez —psiquiatra también— y yo mismo, que era el director de la rama de teatro en la ACU, nos metimos en la idea de juntar los talleres de teatro del Pedagógico, de Agronomía y de Arquitectura para hacer un festival que convocamos durante tres días en el teatro.La gente no vino solo a ver teatro —piensa tú en el 78—, vinieron a estar juntos y fue una alegría, una felicidad. En ese lugar y en esa fiesta, ganamos nosotros con esta obrita».
«[…] tienes que pensar que, si nosotros estrenamos esta obra el 78 —la gente no asocia muy bien el tiempo—, en el 76 la dictadura había asesinado a toda la cúpula del Partido Comunista. En el 78, cuando estábamos creando esta obra, aparecieron las primeras noticias de los cuerpos de Lonquén; o sea, estábamos inundados de muerte. Entonces, la subsistencia de toda la alegría de ser jóvenes fue crear cosas y la agrupación. De hecho, está estudiado, hay libros que dan cuenta por la historia de que esa agrupación que se multiplicó fue la que dio paso a la Federación de Estudiantes. Pero más que una búsqueda política, porque había harta militancia ahí, también fue una necesidad de sobrevida. Necesitábamos estar en pie. Todos te van a decir que la ACU nos salvó la vida. Es verdad […] las obras de teatro tenían unos lenguajes como esta: un lenguaje grotesco, surrealista, pero apuntaban en la dirección que debían apuntar. Piensa en los jóvenes necesitados de decir».
SOBRE LA REDIRECCIÓN DE LA OBRA
Ver Baño a Baño es la posibilidad de abrir un archivo vivo que permite encontrarse con modos de hacer muy propios de una época y que termina por caracterizar todo un lenguaje para la expresión en tiempos de censura. A propósito de esto, el elenco de la obra decidió convocar a Alexis Moreno para redirigir esta nueva versión.
Moreno comenta que redirigir la obra fue una experiencia muy interesante: «Es algo que yo no había hecho antes. Porque, como tú dices, la obra ya está a punto de cumplir 50 años y es un clásico a estas alturas de la historia de la puesta en escena del teatro en Chile. Fue muy entretenido porque no sabía a lo que me iba a enfrentar, pero cuando vi un ensayo de la obra dije: «Ya, ok, tengo súper claro lo que hay que hacer», porque esta obra es un tesoro vivo. Siempre en la escuela de teatro nos cuentan cómo se hacía el teatro en dictadura y es algo muy ambiguo, porque te hablaban de que no se podía decir nada de manera directa, de que el simbolismo y el subtexto eran la esencia del relato escénico. Esta obra realmente te da a conocer cómo se hacían los montajes en ese tiempo y esa es su gracia. Finalmente, lo que yo hice fue potenciar la atmósfera, concretar el espacio y ordenar escenas, pero manteniendo el cuerpo de la obra intacto; porque esa es la virtud: tener la posibilidad de ver hoy, en 2026, un montaje de cómo se hacía 50 años atrás».
Baño a Baño tendrá solo tres funciones a partir de este jueves 14 de mayo y hasta el 16 del mismo mes. Las entradas se encuentran disponibles por Ticketplus y en las boleterías del teatro.








