La pieza Estorbo cuya dramaturgia es de Fran Báez, y dirigida por Celeste Mena, es una obra de La Alaraca Teatro, escrita en clave de sátira, explora las tensiones entre identidad de género, modelos de masculinidad y estereotipos sociales, a través de un lenguaje escénico que combina humor, transformación y crítica, en los infiernos de la discriminación y el deseo.
¿Qué ocurre cuando las definiciones que la sociedad impone sobre nosotros entran en conflicto con aquello que somos? Esa es una de las preguntas que atraviesa Estorbo, obra escrita por Fran Báez y dirigida por Celeste Mena, que propone una mirada satírica sobre la identidad, el deseo y las formas en que los prejuicios sociales condicionan nuestra manera de comprendernos.
A través del encuentro entre Cenis y Ceneo, dos presencias que conviven en una misma protagonista, la obra construye un diálogo entre distintas percepciones de sí. Cenis habita en ella misma; Ceneo aparece como un intruso que la cuestiona, la admira, la desea y la confunde, abriendo una disputa íntima entre la autopercepción, los modelos de masculinidad aprendidos y las expectativas impuestas desde el exterior.
Con una propuesta que transita entre el humor, la caricatura y la incomodidad, Estorbo invita a descender por los infiernos personales y sociales que se construyen alrededor de las identidades que escapan de las categorías binarias. La referencia a La Divina Comedia de Dante Alighieri, dialoga con una sucesión de escenas que recorren recuerdos, experiencias y representaciones culturales que han contribuido a moldear la percepción de género y sexualidad, de Cenis.
En este recorrido, el imaginario televisivo chileno de los años noventa adquiere especial relevancia. La obra recupera los códigos del entretenimiento popular de la época para cuestionar una cultura en la que la humillación, la discriminación y los estereotipos podían convertirse en motivo de risa colectiva. La sátira se transforma así en una herramienta crítica: aquello que alguna vez fue utilizado para excluir se devuelve al escenario para interrogar a quienes lo normalizaron.
Las transformaciones de los intérpretes, apoyadas en el vestuario, la caracterización y el juego de identidades, articulan una puesta en escena donde el humor convive con la crudeza de las experiencias representadas. Las risas que provoca la obra no clausuran sus preguntas; por el contrario, abren un espacio de incomodidad y reconocimiento en torno a los prejuicios, la construcción de la identidad y las consecuencias de los discursos discriminatorios.
Lejos de limitarse a una denuncia, Estorbo apuesta por la potencia del lenguaje teatral para tensionar las certezas del público. Su sátira interpela las formas en que aprendemos a nombrar a los demás y a nosotros mismos, recordándonos que aquello que una sociedad considera motivo de vergüenza puede convertirse, también, en un gesto de afirmación y orgullo.
Con esta propuesta, La Alaraca Teatro sitúa en el centro de la escena una pregunta urgente: ¿quiénes somos cuando dejamos de reconocernos en las definiciones que otros han construido para nosotros?
FICHA ARTÍSTICA: Dirección: Celeste Mena. Asistente de dirección: Gabrielle Matías Jiménez Durán. Dramaturgia: Fran Baez. Elenco: Diego Chang, Malvo Sánchez. Diseño integral: Catalina León Gandarillas. Diseño sonoro: Benjamín Celedón. Producción: Camila Donoso Silva. Fotografías: Cristián Villanueva. Colaboran: Espacio órbita, Dojo Teatral y Red Compartir







