Los días 27 y 28 de enero aterriza en el Teatro Camilo Henríquez, una obra con trucos de magia, levitación, posesiones y espíritus. Estos dos días son las únicas funciones de Lloremos juntas cuando descubramos que todas las estrellas están muertas —escrita por Carla Zúñiga y dirigida por Manuel Morgado— única obra que utiliza el ilusionismo como recurso central para abordar temas como el trauma y la pérdida y la disociación y que es parte de la programación del festival que celebra 15 años como plataforma alternativa de las artes escénicas bajo la consigna Insurgencia.
Mientras una mujer es partida en dos dentro de una caja, un espíritu regresa para habitar el cuerpo de su nieta, quien levita y libera así, un dolor que ha viajado por generaciones. Más allá, otra mujer desaparecida durante un truco vuelve 50 años después, cuando ya nadie puede reconocerla. Todos son trucos de magia, pero ninguno es antojadizo o trivial: cada aparición y desaparición revela una herida abierta, una pregunta suspendida en el aire.
Así se despliega Lloremos juntas cuando descubramos que todas las estrellas ya están muertas (+16 años, 90 min), obra dirigida por Manuel Morgado y escrita por Carla Zúñiga, que regresa a los escenarios como parte de la programación del Festival Santiago Off 2026, evento que, del 22 al 31 de enero, celebra 15 años de resistencia cultural, consolidándose como plataforma alternativa frente a los circuitos oficiales de las artes escénicas, bajo la consigna «Insurgencia».
Estrenada en 2023, la obra tuvo una breve temporada en 2024, en el Teatro Camilo Henríquez, escenario al que ahora regresa con sólo dos funciones: el 27 y 28 de enero, a las a las 20:00 horas. Las entradas ya están a la venta en Ticketplus.cl.
El montaje propone un uso inusual y radical del ilusionismo como lenguaje teatral. «Entrenando los trucos nos dimos cuenta que la magia integrada como lenguaje escénico no tiene casi antecedentes en la historia del teatro chileno. Eso transformó el proceso en una investigación radicalmente nueva para el elenco, donde aprender el truco era también aprender a habitar la ilusión desde el cuerpo», cuenta el director. «La reponemos porque sentimos que la obra sigue dialogando de manera directa con quienes la ven. Gracias a la magia, el público se involucra de manera sensible con la experiencia escénica», agrega Morgado.
A través de cuadros fragmentados, la obra construye un universo donde la magia funciona como un portal poético y político. Las protagonistas —mujeres atravesadas por distintos tipos de trauma— recurren a lo fantástico, lo espectral y lo imposible para sobrevivir al dolor. La levitación, la desaparición y el desdoblamiento del cuerpo aparecen como metáforas de la disociación, la memoria fracturada o el deseo de escapar de una realidad insoportable.
«Aquí, la magia es un tejido de ilusiones», reflexiona Morgado. «Vivimos seducidos por la mentira: sabemos que algo no es real, pero aun así queremos creer. Eso ocurre en la política, en las relaciones, en los discursos que nos constituyen como sociedad». En ese sentido, el truco no es una excepción, sino un fenómeno cotidiano que revela los mecanismos del engaño, la ficción y el deseo.
La puesta en escena, de fuerte carga visual y sonora, superponen líneas de tiempo y cuerpos, despertando distintas versiones de un mismo personaje coexistiendo en escena como ya es característico en los montajes de Morgado. Además, la dramaturgia de Carla Zúñiga, con quien el director ha colaborado en diversos montajes (Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual, Retrato de una mujer que un día miró la luna y le pareció que era falsa, Un grito de horror), funciona también como un campo abierto donde imagen, sonido, ritmo y acción conviven sin jerarquías fijas. «Hay algo en los textos de Carla que dialoga directamente con mi manera de pensar la escena como escritura en el espacio. Sus materiales son extremadamente directos y concretos los que permiten poner en tensión preguntas existenciales: por qué hacemos lo que hacemos cuando nos vemos llevados al límite, cuando todo se vuelve extremo», cuenta Morgado.
En el contexto del Santiago Off, Lloremos juntas… dialoga directamente con el espíritu insurgente del festival: un teatro que resiste desde los márgenes, que investiga nuevos lenguajes y que apuesta por experiencias escénicas que no tranquilizan, sino que incomodan y movilizan. Creer, aunque sepamos que no es real, aparece entonces como un acto íntimo de resistencia.
FICHA ARTÍSTICA:
Dirección: Manuel Morgado | Dramaturgia: Carla Zúñiga Morales | Asistencia de Dirección: Raimundo Stevenson | Acompañamiento Escénico: Camila González Brito | Diseño y mecánica de trucos: Germán Martínez | Diseño de Vestuario: Althía Cereceda | Diseño de Iluminación: Cristóbal Manríquez | Diseño Sonoro: Gonzalo Hurtado y Raimundo Stevenson | Realización de Vestuario: Taller Javiera Labbe / Lorena Altamirano | Producción: Constanza Pastén | Elenco: Gracia Rosales, Rod Jáuregui, María José Castillo, Beth Harrison, Dani Martile, Lena Bord, Pamela Jaque, Constanza Pastén, Paula Cruz, Fabiola Álvarez e Isaac Lamana.
➔ Cuando: 27 y 28 de enero a las 20:00 horas
➔ Dónde: Teatro Camilo Henríquez – Amunátegui #31, Santiago (Metro La Moneda)
➔ Entradas: A la venta en boleterías del teatro (1 hora antes de la función) y por sistema Ticketplus.cl
➔ Valores de las entradas: $10.000 para público general online y $8.000 en boletería, $5.000 estudiantes







